lunes, 31 de octubre de 2011

Un Kit-Kat en mis particulares escritos.

Mis queridos y estimados lectores. Os daréis cuenta que esta entrada no va a ser como otra cualquiera, porque esta va a ir dedicada a una nueva persona en mi vida que se hace llamar Laila. Espero que este inciso igualmente os guste a todos.


PD: Algo inusual, he subido hoy dos entradas, por lo que cuando hayais leido está, seguir leyendo, por favor.Muchas gracias. :3
*****
Mi querida amiga rompe-pantallas-por-fotos-del-Tuenti que es algo cortita:


Muchas gracias por haberme hecho esa cacho entrada,con la primera me bastaba,pero enserio, muchas gracias por realzar las cosas que no admito, como mi forma de escribir,pero bueno, dejemos de lado mis temas que esto trata sobre ti. 


Todo empezó con la simple cuestión de agregarte al Tuenti para poder hacer reformas en mi blog, y me he dado cuenta,que con el simple descuido tuyo de que no te dabas cuenta que el que escribía el blog era yo, nos hemos puesto a entablar una conversación como si fueramos amigos desde que tenemos sentido de la razón. Laila, eres una adolescente con los problemas que cualquier adolescente tendría, pero es lo más bonito que nos pueda suceder, te lo aseguro, recuerda estas palabras porque dentro de unos años, te darás cuenta de ello. Además eres simpática, pero eso no, LO SIGUIENTE, porque en este sentido, faltan palabras en el diccionario.
Tu blog http://elfisicoseducelapersonalidadenamora.blogspot.com/ Sencillamente es fantástico,esa forma infantil que yo digo que me gusta y a mi en momentos me falta, esa facilidad de complicidad, y sobre todo, ese entusiasmo que reflejas.
También quiero decirte, que en el arte de escribir, ahora mismo somos lo contrario: tú escribes sobre lo que te gustaría, yo sobre lo que ha pasado, tu de emociones, yo de sensaciones, tu de sueño, yo de experiencias..... En algún momento coincidiremos, y por mucho que digas que escribo que te cagas, verás que escribes tan bien como yo, E INCLUSO MEJOR QUE YO.


Firmado: Cachito de pan.


PD: No cejes en el empeño, porque quien la sigue, la consigue. ^^

La lluvia nos empapa por igual, no eres diferente.

La lluvia nos empapa por igual, no eres diferente. Hora de apagar las luces, has gozado de tu estancia. De verdad que todos,te vamos a echar de menos. Pero es hora de que sigas tu camino, tal vez hacia un lugar más feliz.


Todos seremos igual por fuera, pero por dentro, por dentro nadie se asemeja a ningún otro. En la vida, no te cortes, porque no sabemos que nos deparará la siguiente. Juega tu mano, elige caminos, equivocate, aprende de tus errores, camina al lado de otros, déjate guiar por la gente que realmente se preocupa de ti, júntate con tus amigos, familiares, queridos..... porque todo eso, solo eso, es lo que hará de tu, un persona importante y fundamental en la sociedad, y lo más importante, en las personas a las que realmente les importas, porque ellos, son tus ojos, tus labios, tus oídos.... son la pieza del puzzle que cualquier persona necesitaría para completarlo, por lo que no pierdas de vista nada de lo que te he nombrado, porque eso,y solo eso, te hará realmente feliz.


Todos, temerosos a la muerte, cuando llegue nuestro momento de descansar e ir al otro lado, se preguntan <<¿Qué habrá?¿Qué nos deparará?>> . Cuando me lo preguntéis, yo os diré: "No te preocupes, yo iré antes que tu,y cuando Caronte me deje, en un descuido le robo la barca y vuelvo, porque para eso esta la muerte, para eludirla y burlarse de ella lo máximo posible, no crees?"

martes, 25 de octubre de 2011

La voluntad, es inquebrantable.

- Ya verás Lucas, ya verás como voy a poder estar bien sin que estés tu en casa.
- ¿Seguro que podrás hermanito? 
- Sí que puedo,te lo demostraré, te lo prometo.Seré tu hermanito,pero tengo ya mis 13 años -respondió con todo el orgullo de un muchacho de sus años.
- Me alegro por ello, Nathan.


Nathan salió a la calle. Lucas empezó a realizar las maletas,ya estaba en la universidad,quién se lo diría...pero solo podría estar con sus padres y su hermano los fines de semana. Me prometió que estaría bien, eso me alegra y a la vez, me sienta bien saberlo.


*****


+ Son 5€ por todo.
- Muchas gracias -respondió Nathan al salir de la tienda. Ahora, de nuevo a casa ha dejar la compra. Ya no estaba mi hermano allí para poder hablar un rato con él, ayudarme en los deberes y defenderme de Edgar, pero le prometí que podría estar bien sin el. De repente me encuentro con Edgar, él cual se dirige a mi y me dice:
- Que, ya no está tu hermano para defenderte ¡eh! -mientras zarandeaba a Nathan.
- ¿Qué quieres ya? Déjame,que tengo que volver a casa.
- A las 7 en el descampado que está al lado de la plaza,te vas a enterar, chusma -susurro esta palabra a mi oido mientras se iba.


"¿Ahora que hago?", pensé mientras me dirigía hacia a casa,ya no está mi hermano.... "¿Seguro que podrás hermanito?-Sí que puedo,te lo demostraré...? Se lo prometí a mi hermano, y eso haré. Dejó la compra en casa y se dirigió hacia allí. La primera pelea sin tener a su hermano a su lado.


*****


"Siempre me pasa lo mismo.tendré que coger el tren de las 2 de la madrugada" Pensó Lucas, mientras se dirigía a la plaza. Cuando llegué, vi a dos muchachos corriendo hacia el descampado y hablando de una pelea.Me puse en la mitad del camino y se detuvieron.
- Oye muchachos,no he podido evitar escucharos, ¿qué hablabais de una pelea?
-Si,hay una pelea -respondió uno de ellos, y se marcharon.
-¿¡Pero quienes se pelean!? -repliqué.
-Quién va a ser, Edgar, pero esta vez contra Nathan,y su hermano no está en la villa.


Que ironía,me prometió que podría estar sin mi, le dejo un par de horas y ya está en un problema.Vamos a ver que va a suceder,si le tengo que llevar en camilla a casa o no.


*****

-¡Uy chicos! Mirad a quién tenemos aquí, a Mister Gallina! -se giraba a los hacia los congregados mientras el resto se reía.
-¿No querías pelea? Pues dejate de palabrería y vamos a lo que quieres.
-Vamos pues -se volvió hacia él mientras levantaba el puño.


Esquivó el primer puñetazo, pero el rodillazo le alcanzo el estómago. Se inclino. ¿Ya está? -se reía Edgar mientras se iba. Nathan recuperó la posición y empezó a correr hacia él. Al oírle correr, se giro, y recibió un puñetazo en la cara. Todos se quedaron sorprendidos, nadie le había tocado la cara a Edgar en una pelea en sus 16 años de edad. En lo que Nathan retrocedió, Edgar le miró y fue directo a por él, un puñetazo en la cara, otro en el vientre, y cuando cayo, una patada en la espalda. Apreté los dientes y, tirado en el suelo, no podía dejar de llorar. "Ahora ya esta, por hoy se acabo" se sacudió las manos, le asestó otro fuerte puntapié y se giró. Mientras tanto, Nathan se retorcía en el suelo, "se lo prometí, se lo prometí..." Empezó a llover. Los allí concentrado se dirigían corriendo a casa, nadie quería mojarse, como si de la muerte se tratara.


Levanté la vista y le vi, allí, marchándose lentamente. Me levanté y le grité: "Todavía no hemos terminado, nenaza, ¿eso es lo más fuerte que puedes pegarme?. Entonces, cuando lo oyó, se giró y corriendo como un poseído por el demonio, con el puño cerrad, preparando el último y definitivo golpe de aquella tarde. Cuando estaba ya encima, Nathan se apartó y le puso el pie, Edgar tropezó y cayó en el barro. Se levantó y le rozó con una patada en el hombro. En respuesta, se tiro encima de él ,e inmóvil, recibió un puñetazo tras otro. En la cara, en el pecho, en los hombros. Cuando se levantó, abrió los ojos y pudo comprobar que estaba llorando, pero no por sufrimiento, sino por rabia. Nathan según cogió aire suficiente, le asestó una patada en la espalda, y le dijo: "¡Vete, ya has visto que no he necesitado la ayuda de mi hermano para poder defenderme y poder ganarte, y por lo que más quieras, no me vuelvas a dirigir la palabra, si no quieres problemas, ¡escoria!." Entonces, Edgar, como pudo, se levantó y salió corriendo.


- ¡Eh,Nathan!
Nathan se giró, pensando que había sido fruto de su imaginación,  creyendo haber oído a su hermano llamarle. Cuando se giró, le encontró allí, debajo de un árbol,al resguardo de la lluvia.
- Her...hermano -balbuceó mientras caía del esfuerzo realizado.


Lucas,como una flecha, antes de que tocara el suelo, le cogió en los brazos.
-He podido...he podido con él, hermano...sin tu ayuda, te lo...prometí
- Lo he podido observar todo hermanito, y veo que ya no necesitas mi protección, que eres capaz de afrontar tu mismo los problemas que no tienen solución pacífica.


Y se durmió. Le llevó a casa, donde, al llegar, le postró en una toalla en el suelo, le curó algunas heridas, y cuando se encontraba algo mejor, se duchó y se acostó.


Siempre que queremos hacer algo, ponemos nuestro físico a prueba, pero cuándo no puedes con ella, la fuerza de voluntad la sustituye para realizarla, por que la voluntad, es inquebrantable.

viernes, 21 de octubre de 2011

No hables.

No hables, no quiero oír las puñaladas procedentes de tu oscura boca y bífida lengua. Tú vista te delata, esa pupila dilatada, esa mirada nerviosa que está buscando ayuda en nuestro alrededor, esa gotita, pequeña y brillante que se desliza entre los surcos de tu frente, que resbala y desciende en caída libre hasta último resquicio de tu nariz, desde donde se tira al vacío en su último momento de existencia. Ya he visto que has vuelto a por tus recuerdos, o mejor dicho, las dagas que me dejaste clavadas en mi espalda aquel momento, mi querido traidor. ¡Oh! Perdona, ¿he dicho traidor? ¿Te he ofendido? No quería llamarte eso, quería decir “viejo amigo”. El tiempo ha pasado tanto para unos como para otros, pero sobre ti ha hecho aún más daño, pues tus palabras ya no son hirientes para mí.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Somos tan iguales… tan similares…

Por mucho que mires a una persona, por mucho que te fijes en sus cambios, en la forma de vestir,  en sus formas y expresiones, en su manera de pensar y escribir, seguirá siendo esa persona a la que conociste. Por muchos minutos, días, horas, meses, años…. seguirá siendo él, esa persona que era muy tímida a la hora de hacer amigos, la cuál más tarde estaba hay para ayudarte en tus problemas diarios, y la que, finalmente, terminó siendo tu diario y psicólogo personal, por todos los problemas y soluciones, alegrías y pesares, dudas y remordimientos que tenías. Da igual que le preguntaras, él tenía respuesta para todo. Cada vez que te veía dirigirte hacia él sonreía con una felicidad particular y te preguntaba: Supongo que ya te ha pasado algo, ¿a qué si pequeña? Yo sonreía y me ponía feliz. “Cómo me conoce”, pensaba cada momento que me decía eso.

Somos tan iguales… tan similares… que a veces no lo parece, pero, día a día, tan parecidos… tan diferentes… pero más semejantes que lo que a simple vista se puede observar.

domingo, 16 de octubre de 2011

¡Sssssst!.

                      ¡Sssssst!.
No hables, ¿para qué estropear el silencio si no hay nada mejor que decirnos?. Son innecesarias  las palabras cuando una simple mirada, un sencillo gesto dice todo lo que quieres decir. No es necesario mover las montañas para que un río fluya con sus peces, porque la tierra solo pide que se mantenga así, tal cual, ¿por qué cambiarlo si está bien? Solo sería estropear la imperfección que te hace única, la que hace de ti una persona ideal, la que un muchacho normal buscaría por ahí, no una princesa de mansiones y dinero, porque muchas de ellas son fachadas y poco corazón, las cuáles prefieren a un muchacho musculoso, que tenga dinero y yates, mientras lo que una persona busca, es simplemente, otra igual que él, que pueda tener una persona siempre a su lado y nunca le falle.



sábado, 15 de octubre de 2011

Todo te da igual, nada puede estropearlo.

Abre los ojos, mira en el techo, como esa pequeña grieta lo cruza a lo largo hasta llegar a la pared y piensas: “Habrá que taparla y repintarla, pero no será hoy.” Siéntate en la cama y piensa en lo que te deparará el día. Levántate con el pie izquierdo, dicen que da mala suerte, pero para eso está, para romper esquemas. Baja a la cocina y sírvete el desayuno. Al recoger, te das cuenta que volcaste el salero, pero nada, una nimiedad. Coges un poco de dinero y sales decidida hacia el kiosco, en lo que, a unos pasos te encuentras a un gato negro, y decides acercarte a él, cógelo y acarícialo, porque es un gato como los demás, y no hay motivo para discriminarlo. Lo posas y sigues  tu recorrido hacia la tienda. Llegas al puesto y compras tu revista favorita. De vuelta a casa, en la última esquina empiezas a sacar las llaves del bolso y se te cae el espejo y se te hace añicos, pero bueno, recogiste los trozos más grandes, los tiraste a una papelera cercana y pensaste: “Habrá que comprar otro”.
Cualquier persona después de todas estas malas pasadas se preocuparía, e incluso, les podría quitar el sueño, pero tú lo pasas por encima, porque son cosas que dice la gente y no necesitamos más preocupaciones, solo necesitamos llenar nuestra vida, nuestro tiempo, con diversión, bienestar y felicidad.

domingo, 9 de octubre de 2011

Toda opresión siempre tiene una sublevación...(3ª Parte)

Una vez llegados a la fábrica, derruida, entramos. Al oír el estremecedor chirrido de los oxidados goznes de la puerta,. Pensaba que lo que había en su interior sería igual o incluso peor de lo que observé desde fuera, pero fue todo lo contrario. Al entrar, me encontré abordado por el gentío, la cantidad de movimiento que aquel espacio cerrado albergaba. Las paredes estaban reconstruidas y puntadas, las lámparas reparadas y las vigas con muestra de haber sido restauradas. Luego esa inmersa superficie, ocupada por mesas redondas, reflejando la igualdad entre individuos con seis sillas en cada una y, al fondo, se podía ver un improvisado pero inmenso entablado.
*****
-Señor, no hemos encontrado a los rebeldes….
-¡Pues salid a la calle y no paréis hasta encontrarlos!
-Si, señor.

Bajo lentamente el brazo hasta colgar el teléfono. De repente, entro un agente en la sala, pero no dijo nada. Sr. Opresión levantó su mirada y se encamino hacia él, en lo que, por acto reflejo, el policía dio un paso atrás y dijo:
-Señor….esto…esto…- balbuceaba el agente, sin saber que decir.
-¡Hablad, o te prometo que lo lamentarás si no haces lo que te digo! –contestó bruscamente.
-Hay una revuelta señor.
 Hubo un corto pero incómodo silencio.
-¿Y qué me quieres decir con ello? Erradícala, como otras ocasiones. –respondió, irritado, mientras le empezaba a dar la espalda.
-Pero Señor, son miles de personas, y…-dudó en comentárselo, pero trago saliva y reanudó su informe- y se dirigen hacia aquí mi Señor, ya hemos dispuesto las prevenciones necesarias.
El Sr. Opresión se paró en seco, metió las manos en los bolsillos y le ordeno que se retirara. Saco el reloj de bolsillo y miró la hora, y de repente, estampó contra la pared. La esfera se quebró, las manecillas se pararon y la tapa se separo del reloj, donde se podía leer: “El tiempo se te ha acabado, solo podías retrasar lo inevitable, pero siempre llegará ese momento