domingo, 20 de noviembre de 2011

Toda opresión siempre tiene una sublevación...(6ª parte)

Se podía respirar cierta calma en el ambiente, ver como el sol asomaba cada vez más entre las nubes, y como la gente, unidos por una misma causa, caminaban juntos hacia un final común: acabar con esta tiranía.
Aquel contingente de personas caminaban juntos, reían y hablaban tranquilos, como si fuera una excursión de unos niños pequeños por la gran ciudad. Si, estaban llegando hacia la residencia del Sr. Opresión, donde hay ajustarían cuentas. Cada paso que daban, un gran tumulto negro iba haciéndose más grande, eran ellos, los agentes de negros. Pobres obcecados, sabrían lo que sería el poder de un pueblo harto de tanta presión y censura. Nos situamos a unos cincuenta metros respectivamente. Ninguno de los dos bandos daba muestras de retroceder.
-Ahora que estamos aquí ¡¿Quién quiere darse media vuelta y huir de lo inminente?!- grité como si fuera la vida en ello.
-¡Nadie, nadie, nadie!
-¿Quién quiere reclamar lo que es suyo? ¿Quién quiere ser lo que era antes de todo esto?
-¡Nosotros, nosotros, nosotros!
-¿A por quién venimos?
- ¡A por él!
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Desde la ventana lo estaba viendo todo, realmente estaba preocupado, desde hace 20 años nadie había logrado reunir esa gran cantidad de gente para derrocar a un tirano.
-Maldita sea…-susurró el Sr.Opresión- Nadie se había ocurrido a levantarse contra mí después del desgraciado que quite de encima, y ahora me vienen estos para quitarme del poder, pero no saldrán bien parados de aquí…
En aquel momento, la persona que parece que lidera aquella marabunta se gira, era él.
-No, no puede ser… si estaba…muerto…le maté yo con mis propias manos…Esto, se ha acabado.
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viernes, 18 de noviembre de 2011

Felicidad

Solo se podría describir con una sola palabra: "Felicidad". Solo puedes estar con una sonrisa tonta en la cara, reírte de cualquier cosa, incluso de tu compañera que esta en la otra cama intentando tocar la BSO de Piratas del Caribe,la cuál no puede hacer otra cosa que reírse porque intentas cantar los "coros de la canción" a tu modo, como siempre, a tu estilo, burlándome de ella. Pero que se le va ha hacer, se ríe conmigo, yo de ella, y los dos juntos, porque una hora y media da para mucho, pero la diversión la acorta. No podemos quejarnos, es efímera pero intensa. Solo se puede decir una cosa respecto a ella: 
Se feliz y sonríe, porque tú felicidad puede contagiarse y tu sonrisa podrá contagiarse, como si de una enfermedad infecciosa se tratara.

martes, 15 de noviembre de 2011

El racismo tiene que acabarse.


¿Por qué? Porque se produce todas estas situaciones. ¿Por qué somos diferentes? Todos somos iguales, somos de la misma raza, somos humanos. Entonces, ¿Por qué nos metemos con ellos? Solo por el mero hecho de ser diferentes, por no ser como nosotros, a imagen de nuestra cultura, nuestras tradiciones, nuestras modas. ¿Por qué por no somos iguales con ellos? Porque no son como nosotros.
Estas acciones son las cosas que más me molesta, tratar a otros por no ser como ellos, por ser de otro color de piel, por profesar otra religión o por ser de otro país. Son tan iguales como tú, pero los ignorantes de tu alrededor no son capaces de verlo. El artículo nº 1 dice: “al nacer todos somos libres e iguales” Será verdad, ¿pero por qué no se cumple fuera del papel? Este mundo social maleducado no se dará cuenta hasta dentro de mucho tiempo que el color de los ojos es más importante que el color de la piel.
Uniros a nosotros, porque somos aquella mosca que rompió el cristal a cabezazos.
Fdo: Sr. Scott

domingo, 13 de noviembre de 2011

Toda opresión siempre tiene una sublevación...(5ª Parte)

La gente se mueve de un lado a otro, sin detenerse, influidos por un misterioso sentimiento. La gente conversaba, se armaban con lo que podían: palos y piedras como armas, tablas como escudos y pañuelos para los gases lacrilógenos. Pasada ya dos horas, la gente se reunían en grupos de diez personas en frente de la puerta de la fábrica. Desde el fondo, con mis nuevos compañeros, avanzo por el pasillo central que habían formado entre grupo y grupo. Entonces, al llegar a la puerta, me disponía a salir, pero ella me detuvo.
- ¿No piensas decirles nada?
- No, mira sus ojos -se gira y los mira, dentenidamente a los que tiene a su alcance- ¿Lo has visto? ¿Has visto lo que he podido ver yo? Una multitud unida, dando igual su religión, su procedencia o sus grupos sociales. Encima sus miradas insuflan los corazones de los de su alrededor, porque solo quieren una cosa,y esa cosa es la libertad. Quieren volar, salir de está jaula de barrotes grises y ser ellos mismo - al ver que los de las primeras filas les oye,se dirige hacia todos y vocifera- ¿ O me estoy equivocando y queréis seguir siendo lo que somos ahora, ratas que huyen de un ratón?
- ¡Libres! ¡Libres! Libres!
- Ya está, ¿no querías que me dirigiera a ellos? - sonrió y abrió la chirriosa puerta de la fábrica.
- Que loco.... que pena que la sociedad no haya mas gente como él -pensó la mujer-
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El Sr. Opresión se encuentra leyendo la prensa, con el reloj roto en el escrito. De repente, se oye el correr de una persona, y al instánte, un agente ya había entrado y se había situado enfrente del escrito.
- ¿Pero cuántas veces les he dicho que no entréis sin llamar?
- Lo siento, señor pero esto urge. Un grupo de revolucionario, se dirigen hacia aquí.
- Pues hacer lo de siempre, disolverlos, ¡pero está vez para siempre! - y cerró el periódico estrepitosamente.
- Pero señor, no es posible, no son 20 o 30 personas, son centenares, y se dirigen hacia aquí
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Si lectores, como bien habéis leído, se dirigen hacia él, por lo que los siguientes capítulos se ira desarrollando el fin de esta corta historia revolucionaria-social. Muchas gracias por seguirme y por aguantar este tipo de historia y lo siento por no escribir una de amor, porque no me gusta escribir como la mayoría de los adolescentes, prefiero ser yo, DIFERENTE.
PD: lo siento por haber tardado tanto en publicarlo.


viernes, 11 de noviembre de 2011

Oscuridad....


Oscuridad... Solo oscuridad. Detenidamente, giro para intentar ver algo en mí alrededor, pero solo veo oscuridad. Voy caminando, con pequeños pasos, con pulso tembloroso y con una mirada siempre atenta. Entonces, me encuentro una puerta gris. Me acerco, extañado de su presencia, ahí, sujeta a un vacío sin paredes, sin cimientos, sin nada. Cojo el pomo y lo giro, pero no abre. Ahora lo giro el pomo al sentido contrario, pero tampoco. Es como si algo bloqueara ese picaporte. Decido empujar con el hombro, nada. ''Habrá que cejar en el intento''-pensé. Cuando ya me estoy separando, se abre. Sorprendido, asomé la cabeza y no pude ver nada a través de ella. No tenía nada que perder, entonces me adentré al desconocido y según paso, veo una imagen desoladora: una pradera, grisácea, arboles sin hojas, secos, las flores, marchitas y el viento, transportadora de cenizas sin peaje. Me postré de rodillas. Salgo de la oscuridad para meterme en otro lugar peor.
Desde la lejanía se oyen disparos, pisadas y voces.... ¿Qué me deparará?