Buenas, mis estimad@s lector@s, os preguntaréis : ¿Qué demonios es esto? o ¿Dónde esta mi historia? ¡Súbela ya o te arranco la cabeza! Pero no os preocupéis, mañana mismo si puedo subo el capítulo décimo de Mil y una palabras, que está a medias,por cierto, ya que la inspiración parece que se nos ha marchado a casi todos los bloggers que conozco, como si fuera una crisis....jaja Pero para no dejaros en la estacada, he pensado en hacer un nuevo tipo de entradas, cómo denominaré : ♫♪ Esencias Músico-Textuales ♪♫, en las cuáles os pondré un texto para que leáis con calma mientras escucháis el audio que os pongo en esa entrada al principio si está en el reproductor del blog o al final si es uno de Youtube. Con está nueva e innovadora manera de leer entradas y de agradar vuestros oídos con música, intentaré que cale ahí, en vuestras mentes y en vuestro corazón.
Sin mucho más que decir, espero que os guste lo que os suba mañana, ya que subiré el capítulo 10º y una de estás entradas.
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No hay geniales ideas, sino personas geniales, como mi amiga Raquel, la cual a sido quién me dio el nombre para este tipo de entrada, muchas gracias :D
sábado, 10 de diciembre de 2011
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Mil y una palabras - Capítulo 9º
Ya era lunes y empezamos el curso, y como siempre, ya levantándome tarde. Me duche a toda prisa y me puse lo primero que pille, unos pantalones de Adidas y una camiseta de los Mavericks. Cuando lo tenía puesto bajó rápidamente las escaleras, desayuno el tazón de leche de dos tragos y el bollo en otros dos. Subo de nuevo a lavarme los dientes, calzarme los playeros y a por un bolígrafo y papel. Cuando estoy ya todo preparado, sonó el timbre, era ella, seguro. Baje las escaleras rápido y abrí la puerta, y lo primero que vi fue una gran sonrisa de oreja a oreja, más tarde su rostro, y después, su cuerpo entero, viendo como abrazaba una carpeta marrón.
- ¡Buenos días dormilón! Por lo que puedo observar… si que te has dormido, pero aún así, te queda genial.
Según salí de la casa estuvimos caminando un buen rato, hasta que empecé a ver gente, por lo que pasé mi brazo por sus hombros, y ella se arrimó a él.
- ¿Te importa Yai? No quiero molestarte
- No- respondió ella con rapidez pero con calma- No me importa para nada, estoy bien –entonces le sonrío, junto su cuerpo más al suyo y le rodeo con su brazo su cintura.
Poco a poco, entre risas y anécdotas, llegaron al instituto. Era enorme, el acostumbrado a uno de pueblo, de trescientas personas, una arriba una abajo, y esta que era cuatro o cinco veces más era inmenso que su antiguo instituto. Según entramos en el recinto me fue diciendo como estaba distribuido el instituto y los grupos.
- Los que están al lado de las canastas, son los deportistas. Esas o esos, a veces no se sabe bien por las pintas, no son góticos ni emos, son los Otakus.
- ¿Y qué significa eso?- la pregunte con cierta extrañez.
- No se, nunca me he parado a pensarlo o a buscarlo al diccionario. Pues ya sabes, si quieres ser productivo, busca busca – me dijo como si fuera un perro y me abrazó fuertemente.
Cuando nos íbamos acercando a la puerta, pudimos ver al grupo de las chicas, a las cuales las saludamos para ponerle más de los nervios de lo que estaban. Llegamos a la puerta, donde la gente se congregaba mirando en que clase nos tocaba.
- Espera- la dije a Yai, ¿y tus amigas? ¿No me las presentas?
- Si, son aquellas que vienen allí.
Entonces desde lo lejos se ven a tres chicas, que parecían unidas por conveniencia pues cada una era muy diferente. Una iba de negro entero y con alguna mecha en el pelo de color rojizo. Otra, un poquito más alta que ella, iba con un gorro estilo francés, una camiseta blanca perfectamente colocada, como si se hubiera estudiado donde tenía que ir cada pliego y unos pantalones ajustados, y por último, otra que iba completamente en chándal, con un balón de baloncesto bajo el brazo.
- ¿Qué grupo más extraño, no?
- Si, pero calla, ahora te las presento- Entonces llegaron y las fue saludando a cada una con dos besos, mientras empezaban a cuchichear y a mirarme. Ya empezamos…. Pensé.
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Siento que este capítulo sea más corto que los anteriores, pero no me venía la inspiración, y desde mi punto de vista, es lo peor que he podido escribir, pero no os preocupéis, me esforzaré en mejorarlo, y gracias por aguantarme :)
lunes, 5 de diciembre de 2011
Mil y una palabras - Capítulo 8º
Él siguió sentado, apoyando su espalda contra la puerta que le separaba de ellas, y Yaiza. “Primero, la conozco sin hablarnos casi nada, luego me pide que salgamos a dar una vuelta, más tarde la pido salir para engañar a estas, y ahora, la beso- hizo una breve pausa en sus pensamientos- Yai… cuánto te joderán estas ahora por fingir que sales conmigo….”Entonces llegó alguien, se sentó a su lado y se abrazó las rodillas.
- Bueno hijo, ya veo que en poco tiempo te la has ganado-lo extraño que esta vez ni sonrío ni le guiño un ojo ni nada de lo que le suele hacer para picarme.
- No, no la tengo, lo único que tengo es una amiga que la he metido en un marrón por rehuir los problemas y ella ha dicho que sí Eli- entonces apretó los puños y los ojos- No puedo creer en lo que he hecho, no me lo puedo creer.
- Lucas, has metido a Yaiza en ese lio. ¿Pero crees que solo es culpa tuya? Ella ha querido meterse en ese lio contigo, si no le importaras, ¿crees que haría lo que hizo? Porque que yo sepa, dos no se meten en problemas si uno no quiere- entonces giró la cabeza hacia él y le sonríe- Así que sonríe, que se está sacrificando por ti, no la pierdas nunca-Entonces se calló y metió la cabeza entre las piernas, y empezó a llorar.
- Venga Eli, ¿otra vez te has vuelto acordar de papa? Venga, todo tiene su momento, pero me tienes a mÍ, y ya sabes que escribió en la carta que me dedicó que leí hace unas semanas:
…”Prométeme que cuidarás en todo momento de ella, ya qué no podré yo, hazlo tú, porque fue lo más importante para mí todo el tiempo que pude estar con ella, y todo empezó con la bobada de que la pedí salir para que las del instituto me dejaran en paz”…
Y si te has acordado de eso, que soy como padre, no te preocupes, que todo será igual, solo que está vez estaré siempre a tu lado, ¿de acuerdo? –Entonces ella levanto la cabeza, le sonrío y se enjuago las lágrimas en las mangas de la camisa- Venga,levanta –Lucas se levanta y le extiende sus manos a su madre.
- Vale, y muchas gracias –Entonces ella correspondió y se las cogió- Gracias por hacer esto, pocos hijos en esta situación hacen esto por su madre-entonces le abrazó fuertemente durante unos segundos.
Mientras tanto, en su cuarto, Yaiza se encontraba con el cuaderno abierto en su escritorio, con los cascos de música puestos a tope y ella recostada en su cama. No podía estar pasando, ella quería olvidarse de los chicos durante una temporada y ¡zas! Cuando menos lo esperaba, ya “estaba con otro”, si se le puede llamar así. Bueno, solamente es una temporada, pero sería odiada durante un tiempo, está bien, seré reconocida por el “quitanuevos” del instituto. Entonces sonrió, pero su corazón no decía lo mismo.
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Vaya situación,de la alegría a la pena, del énfasis a la penuria,pero la vida es así...
La vida es una montaña rusa,no siempre se puede estar en lo alto.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Mil y una palabras - Capítulo 7º
- Co… ¿Cómo? –pudo balbucear Yaiza ante esas palabras chocantes- No sé qué decir, te acabo de conocer y bueno, me pareces un muchacho bueno y diferent...
Entonces Lucas le puso la mano a la boca y se la tapó. Ella se quedó mirado perpleja a Lucas, y él le devolvió la mirada. Entonces miró a ambos lados, le quito la mano y se acercó a su oído para decirla algo.
- Mira, tu primero calla y escúchame –entonces la desplaza hasta la esquina de la calle donde vivían- Mira allí, enfrente de mi casa quienes están, las de antes, ¿y sabes qué? Quiero evitar que estén todo el curso detrás de mí tirándome piropos e intentando que me lleve con ellas, porque solo he conocido personas de ese tipo, y no quiero llevarme más con personas así, por lo que te lo he pedido salir, bueno, salir no, me gustaría que fingieras que estás conmigo un tiempo solo, no más, pero bueno… igual estoy siendo un imbécil pidiéndote esto. Bueno, déjalo- entonces se giró y se quedó dándole la espalda a Yaiza
Yaiza no sabía cómo reaccionar. Un chico genial y diferente se le acababa de declarar pero solo por el hecho de que quería evitar tener u presente y un futuro parecido a su pasado. Entonces se decidió y se acercó hacia él y le cogió la mano.
- ¿Sabes qué? No me importa, y encima me sentiré con suerte, porque eres diferente a todos los gilipollas de por aquí – entonces Lucas se giró y sin soltarla,se lo agradeció asentando con la cabeza y sonriendo. Ella inclino la cabeza a la derecha y sonriente prosiguió- Así que no te preocupes, que por mucho que me digan y me critiquen, estaré ay contigo durante el tiempo que quieras para que te dejen en paz, ¿de acuerdo?
- De acuerdo, muchísimas gracias- se abalanzó sobre ella con un impetuoso abrazo y ella lo recibió entre sorpresa y alegría. Después de unos segundos, Lucas empezó a caminar en dirección a la calle, pero Yaiza entonces le detuvo.
-Espera.
- ¿Qué pasa? ¿Voy mal peinado o algo?- sonrieron y empezaron a reírse.
- No, no es eso bobo, pero si somos “novios” – hizo una breve pausa- ¿tendremos que aparentarlo no? Así que dame la mano por lo menos, ¿no?
Entonces Lucas la rodeó con el brazo sus hombros, y ella con su brazo la cintura, y siguieron conversando hasta que empezaron a llegar a sus casas. Vieron como las chicas, todas emocionadas, al verles, se les cambió las cara. No había palabras en el diccionario para describirlas, había odio, envidia, enfado, y por lo que parece, hacia ella, y se preguntaría porque la haría caso a una chica corriente y no a las populares. Cuando llegaron enfrente de la casa de Yaiza, se separarao y Lucas le cogió las manos.
- Bueno Yaiza, ¿ como te sientes? Porque las que están enfrente a nosotras están deseando arracarte la cabeza por el hecho de salir con el chico que es guapo, que está bueno y demás cosas- se mira el cuerpo y la vuelve a mirar- pero yo no sé que tengo, me veo normalito-Entonces empezaron a reírse.
- Me siento especial, diferente y afortunada de tener un “novio” como tú, quien no te querría tenerte de amigo Luc-él le miro perplejo- ¿Qué pasa, no te gusta?
- Sí, si que me gusta, pero no estoy acostumbrado a estas maneras de llamarme, Yai.
- Pues vete acostumbrándote, que va a ser así.
- ¿Preparada para ser lo más odiado del mundo?
- Pero más toda…
La besó, no le dio tiempo para que terminara sus palabras. Entonces se oyeron unas series de exclamaciones y de abucheos. Lucas fue separando los labios poco a poco de los de Yaiza. Entonces le guiño un ojo y se acercó a su oído.
- Lo siento si te he ofendido, y gracias.
Le guiño un ojo y se fue hacía las chicas, mientras ella, se dirigía a su casa, sin saber cómo había pasado eso. Una vez que llegó Lucas al grupo de chicas, ellas le miraban perplejas, y mientras iba llegando, le iban abriendo un pasillo, por el que pasó, pero al terminar de pasar por él, se giró y las dijo.
- ¿Qué pasa chicas, ya no me queréis decir nada? Echo de menos los piropos que me lanzabais estos días, ¿ni un simple guapete?
Ellas aún así no respondieron. Entonces llegó Lucas a su puerta, entró, la cerro y se apoyo en ella, y fue deslizándose lentamente hasta quedar sentado en el suelo. Mientras tanto, Yaiza estaba en su cuarto, con el cuaderno abierto extendido delante de ella. En el dibujo se veía algo nuevo, había borrado los puntos suspensivos y ponía: Lucas.
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¡Vaya, menudo cacao y sorpresas que nos han dado nuestros personajes!
Pero, ¿Cuánto tiempo durará esto? Que pasará con Luc y Yai, ahora serán lo malo de lo peor en el instituto...
Pero esto es solo el principio de una gran historia, todavía quedan muchos capítulos, sorpresas, decepciones y un porrón de cosas por descubrir.
Así que con esto y un bizcocho, hasta el siguiente capítulo :D
Mil y una palabras - Capítulo 6º
Me estuvo enseñando todo el casco antiguo, todos los lugares donde van los pijos, los deportistas y los demás restos de grupos. Ella hablaba y hablaba y explicaba todo, sin intentar que se le pasara ningún detalle por alto, pero yo, apenas escuchaba lo que decía, solo me limitaba a mirar su forma de andar, de moverse, de gesticular, de mover la cabeza, la forma del pelo, su forma de pestañear e incluso, sus formas de expresarse. Ahora mismo podían encerrarle en un aula solo y hacerle un examen de como era su forma, comportamiento y físico de la chica, que se lo sabía todo al dedillo. Entonces, vuelve Lucas en sí, y al alzar la vista al frente, vio al grupo de chavalas del otro día, por lo que decidió agachar la cabeza. Al ver su extraño comportamiento, Yaiza le preguntó.
- ¿Qué te pasa Lucas?-le preguntó con un semblante preocupado- has estado feliz toda la tarde y ahora…
- ¡Guapo! –saltó una de ellas.
- ¡Más tarde pasamos por tu casa y hablamos!- le voceó otra de ellas, y se fueron riéndose y murmurando.
- Eso… Eso es lo que me pasa- entonces levantó la cabeza y la miró a los ojos, pero entonces, esbozó una sonrisa- Pero no te preocupes, tu sigue explicándome, aunque no me entere de nada.
Entonces los dos siguieron caminando, riendo y hablando de sus ideas, opiniones de todo tipo: la gente, los grupos, la música, la comida, hobbies… Más tarde, llegaron a una terraza, donde se sentaron y pidieron algo para beber, ella una coca cola y él un café con chocolate.
- Mmmmm… ¿así que te gusta el café con chocolate eh?- estiro la mano hacia la taza, y con una voz dulce le dijo- ¿puedo probar?
- Si, por supuesto.
Entonces ella le pego un sorbo, luego un trago y al final se acabó toda la taza de café con chocolate, pero a Lucas no le importó en absoluto, se estuvo riendo de ella hasta que pagaron su consumición porque se le quedo un bigote por la espuma y ella no se dio cuenta. Cuando se estaban dirigiendo hacia casa, antes de llegar a su calle Lucas pidió a Yaiza que parara.
- ¿Qué pasa?
- Bueno… que yo no quiero llevarme con ese tipo de gente… y me gustaría…- lo dejo así.
- Haces bien, como son las populares – diciendo esta palabra con asco- tienen derecho a hacer lo que se les plazca. ¿Pero qué quieres?
- Se… ¿Segura que quieres saberlo?- dijo de manera entrecortada.
- Vamos, que no te voy a comer por lo que vayas a decir, que para eso eres mi amigo- y le sujeto del brazo, aunque esta palabra le impacto a sus oídos.
- ¿Quieres salir conmigo?
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¡Buenooo, lo que se nos aconteció aquí!
Pero no sabemos la respuesta de Yaiza,pero... ¿Lucas realmente quiere algo con ella después de una tarde y unas horas el día anterior?
Os tendréis que quedar con la duda hasta el capítulo siguiente, como siempre jajaja ;P
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